Noticias

El zooplancton como “ascensor biológico”: un nuevo estudio cuantifica cómo mueven microplásticos hacia las profundidades oceánicas

16 enero 2026

Desde 2027, cada granito de plástico que se escape será responsabilidad de alguien. Y eso lo cambia todo.

Investigadores del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), liderados por Valentina Fagiano (Centro Oceanográfico de Baleares), en colaboración con el Plymouth Marine Laboratory (Reino Unido), han medido por primera vez en tiempo real cómo un copépodo muy abundante en el Atlántico norte llamado Calanus helgolandicus, ingiere, procesa y expulsa microplásticos.

¿Qué descubrieron exactamente?
Usando técnicas de visualización avanzada en laboratorio, siguieron partículas individuales de microplásticos desde que entran en el tracto digestivo hasta que salen en forma de pellets fecales compactos y densos. Los resultados muestran que estos pequeños crustáceos ingieren microplásticos de manera continua, las 24 horas del día, siempre que estén presentes en el agua.

Una vez procesados, los pellets fecales más pesados que el agua se hunden rápidamente, como “minibombas biológicas”, que reempaquetan y exportan los contaminantes desde las capas superficiales hacia profundidades mayores y, eventualmente, los sedimentos del fondo.

En la zona de estudio situada en el canal occidental de la Mancha, estimaron un flujo medio de aproximadamente 271 partículas de microplásticos por metro cúbico de agua al día transportadas por este mecanismo. Aunque se trata de una estimación localizada, ofrece datos precisos para incorporar el comportamiento del zooplancton en modelos globales, reduciendo incertidumbres sobre dónde y cómo se acumulan los microplásticos.

Implicaciones para los océanos y la cadena alimentaria
El zooplancton, y en especial los copépodos como Calanus helgolandicus, ocupa el escalón base de muchas redes tróficas marinas. Son el principal alimento de peces larvarios, sardinas, anchoas, arenques, ballenas y aves marinas. Al ingerir y reempaquetar microplásticos en pellets que se hunden, no solo los transportan hacia abajo, sino que facilitan su transferencia a niveles superiores de la cadena alimentaria cuando otros organismos consumen estos pellets o a los propios copépodos.

Esto contribuye a una exposición crónica en ecosistemas marinos enteros. Los impactos directos (como alteraciones en la reproducción o el crecimiento) dependen de concentraciones, tipos de plástico y especies, pero el estudio refuerza que los procesos biológicos son esenciales para entender la distribución real de los microplásticos y, por tanto, para proteger mejor la biodiversidad marina.

¿Qué significa este descubrimiento para la salud humana?
Los microplásticos ya se han detectado en especies comerciales que consumimos (peces, mariscos), en sal marina, agua potable e incluso en el aire. El transporte vertical impulsado por el zooplancton aumenta la probabilidad de que lleguen a zonas de pesca profunda o a la base de cadenas que terminan en nuestra mesa.

La evidencia actual no indica un riesgo agudo o inmediato para la salud humana en las concentraciones observadas, pero sí subraya la necesidad de reducir las emisiones de plásticos al medio ambiente. Cuanto más entendamos estos mecanismos, como este “ascensor biológico” del zooplancton, mejor podremos diseñar estrategias de mitigación, monitoreo y políticas efectivas.

Este estudio no es una alarma, sino un avance científico valioso: nos da herramientas cuantitativas para modelar mejor el ciclo de los microplásticos y actuar con conocimiento. Los océanos son resilientes, y cada paso hacia una comprensión más precisa nos acerca a soluciones reales.

FRIENDS OF THE OCEAN | Por unos océanos sin plásticos
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.